Ejercicio regenerativo
El ejercicio físico es una de las intervenciones mas poderosas y con mayor evidencia científica para mejorar el metabolismo, reducir la resistencia de la insulina y promover una longevidad saludable.
Actúa prácticamente como un “modulador biológico” sistémico, impactando musculo, tejido adiposo, hígado, cerebro, sistema cardiovascular e incluso mecanismos epigenéticos relaciones con el envejecimiento.
¿Por qué el ejercicio estimula la regeneración celular?
Cuando realizas ejercicio físico (especialmente el de tipo aeróbico y el entrenamiento de fuerza), provocas una serie de microestrés que activa:
Autofagia: proceso por el cual tu cuerpo elimina células dañadas y recicla componentes.
Producción de mitocondrias: mejora la energía celular y retrasa el envejecimiento.
Neurogénesis y plasticidad cerebral: más memoria, enfoque y salud mental.
Activación de células madre musculares: promueve la reparación de tejidos.
Regulación epigenética: mejora la expresión de genes protectores.
Ejercicio y metabolismo: ¿Qué sucede realmente?
Cuando un persona realiza actividad física, especialmente ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza, el organismo aumenta el consumo energético y activa múltiples vias metabolicas:
Mayor captación de glucosa por el musculo: Durante el ejercicio, el musculo esquelético aumenta la entrada de glucosa incluso sin necesidad de tanta insulina. Esto ocurre por activación de transportadores GLUT-4, esto ayuda a: disminuir glucosa sanguínea, reducir hiperinsulinemia, mejorar sensibilidad a la insulina, disminuir riesgo de diabetes tipo 2.
Mejora la función mitocondrial: el ejercicio estimula la biogenesis mitocondrial mediante activación de: AMPK, PGC-1α, SIRT1; las mitocondrias se vuelven mas eficientes menos inflamatorias y mas capaces de oxidar grasa.
Aumenta masa muscular: el musculo es uno de los principales órganos metabólicas del cuerpo, mas masas muscular implica: mayor gasto energético basal, mejor control glucémico, mayor sensibilidad a la insulina y menor inflamación crónica.
Ejercicio y resistencia a la insulina
La resistencia a la insulina ocurre cuando las células dejan de responder adecuadamente a la insulina, dentro de los factores que la empeoran son:
sedentarismo
Grasa visceral
Inflamación
Estrés crónico
Mal sueño
Dieta ultra procesada
El ejercicio combate prácticamente todos esos mecanismos
Ejercicio y longevidad saludable:
La longevidad saludable no es solamente vivir mas sino mantener:
Función cognitiva
Masa muscular
Autosuficiencia
Salud cardiovascular
Calidad de vida
El ejercicio impacta mucho “Hallmarks off aging”, reduce la inflamación crónica, mejora la función cerebral, da beneficios cardiovasculares y tiene influencia positiva epigenética.
¿Qué tipo de ejercicio es mejor?
La mejorar estrategia suele ser combianda:
Ejercicio aerobico: caminar rapido, bicicleta, natación y trote. Beneficios: Salud cardiovascular, sensibilidad a la insulina, oxidación de grasa, incremento en el número de mitocondrias.
Entrenamiento de fuerza: pesas, bandas, calistenia. Beneficios: incremento de la masa muscular, mejora el metabolismos basal, prevención de sarcopenia y mejor control glucémico.
Los 3 errores que sabotean tu regeneración
Consumir azúcares refinados
Aumentan la glicación (daño a proteínas celulares).
Usar aceites vegetales procesados (soja, maíz)
Promueven inflamación sistémica.
Exceso de alimentos ultraprocesados
Contienen aditivos que sobrecargan el hígado.